A NUESTROS AMIGOS Gubbio 29/06/2009
Queridos todos, Los hermanitos del Evangelio, reunidos en Capitulo en Gubbio (Italia) del 9 al 29 de junio, deseamos compartir con vosotros lo que hemos vivido durante estas tres semanas. Como sabéis, Gubbio (según la tradición franciscana) es el lugar donde el lobo feroz se trasformo en un animal tierno. Aunque, a decir verdad, hemos llegado aquí con intenciones pacificas, como animalitos domésticos, con dientes sin afilar.. O, más bien, sin dientes, con canas, e incluso calvos por los anos… Cada seis anos el Capitulo nos reúne para permitirnos compartir la situación actual de la fraternidad, despertar de nuevo en nosotros una fidelidad, tal vez adormecida o consolidar la esperanza en el futuro. Por eso hemos elegido una nueva Fraternidad Central ( el prior y sus dos asistentes) cuya tarea será ponerse al servicio de nuestra fidelidad al carisma durante este periodo de lo seis próximos anos. Como de costumbre, la elección de este nuevo equipo de responsables se revelo laboriosa. De hecho, según un dicho italiano de por aquí, “el lobo pierde sus pelos pero no sus vicios”. Como somos tan pocos (especie de animales protegidos y en vías de extinción) cuando se quita a un hermano de su fraternidad, las consecuencias pueden ser graves, si no catastróficas. Por suerte esta vez, hay que reconocerlo, nos han salido las cosas mucho mejor que otras veces. Giuliano Pallicca es el nuevo prior, Italiano, y viene de la fraternidad de Ciudad Hidalgo en Méjico. Los asistentes son Xavier Gufflet, Frances que era ya miembro del equipo precedente, y José Luis Munoz, Español que vivía en la fraternidad de Cochabamba, Bolivia. Animo a los miembros de este nuevo equipo y gracias por su disponibilidad para aceptar este servicio, a veces tan ingrato. Les hemos pedido que nos ayuden a vivir en la serenidad un presente en el que nos sentimos tan frágiles,( solamente 73 hermanos a través del mundo entero; diseminados en muchos países, en fraternidades poco numerosas y con pocas vocaciones).
Les hemos pedido transmitirnos un “soplo de esperanza” y de“apoyo para espíritu”. A pesar de la fragilidad de nuestras estructuras, vivimos inserciones muy valiosas y Dios continua dándonos preciosos tesoros de relación con nuestros amigos y con tanta gente pobre y sencilla. No podemos vivir sin gratitud en el corazón. El ambiente general de este encuentro ha sido muy fraterno. Jamás se ha oído un “grito”… Solo de vez en cuando un tímido “Huf…!” . Hay que decir que tres semanas continuas de encuentros ponen a prueba la resistencia de cualquiera, hasta de los corderos más tiernos (Incluso San Francisco, durante un capitulo se subió al tejado para quitar algunas tejas , llevado de la cólera…). Pero los encuentros principales son los que se hacen antes y después de las sesiones, de manera informal. La presencia de hermanos de países tan distintos, de Tanzania, como es el caso de Bruno, Gustavo del Congo, Oswaldo del Ecuador, Gilles del Canadá; y luego los europeos: 2 Alemanes, 1 Español, 7 Franceses et 4 Italianos, es de una riqueza inmensa, ya de por si. Con tanta diferencia de lenguas, la liturgia parecía más bien del soplo de Pentecostés y no tanto el eco de la “Torre de Babel”. Hemos conseguido también cantar de una manera más que aceptable en italiano, francés, español, ingles, alemán, árabe y kisuahilí. Hay momentos en que la comunión fraternal ante el Señor ha conseguido mover nuestras las entrañas de “viejos lobos” Durante las reuniones hemos compartido temas de fondo de nuestra realidad concreta de vida: como vivir la comunión fraternal y la obediencia, como continuar el apoyo a las fraternidades y juntarlas, como vivir de manera mas radical el compartir del dinero, como vivir de manera equilibrada inserción personal y compromiso a la fraternidad, como asegurar, en una situación tan diversa la formación, como vivir de manera mas estrecha nuestra relación con los Hermanos de Jesús. Todos estos temas tan interesantes nos tocaban profundamente. Los hemos abordado siempre con una “revisión de vida”, es decir, partiendo de realidades concretas de nuestra vida cotidiana, percibida a la luz del Evangelio. Es una exigencia de la espiritualidad de Nazaret: valorar como fundamental la vida diaria en su aspectos más comunes. Para la cocina hemos tenido la ayuda de algunos matrimonios jóvenes, amigos de la fraternidad de Spello. Y tenemos que decir que su presencia ha ido mucho más allá de una mera ayuda para la comida y ha resultado un testimonio maravilloso de fe y de ánimo, enseñándonos su manera de vivir este espíritu de Nazaret en la vida de matrimonio y de familia. ¡Que ricos los macarrones al pesto! El resultado de nuestro trabajo son las « Actas del Capitulo » que llevaremos con nosotros como guía durante estos seis próximos anos, en fraternidad y de manera personal. La tarea la más importante ahora es de leerlas y leerlas de nuevo y no dejarlas dentro de un cajón. Así pondrán renovar nuestra vida de cada día, haciendo que de verdad, el “papel” se transforma en “carne” Y, a parte del futuro, este capitulo ha dado ya fruto en cada uno de nosotros, pues algunos habíamos llegado con “suelas de plomo” (el temor de participar a un encuentro de tres semanas completas….), y nos “volando”, dando gracias a Dios por esta vocación tan profunda, hermosa y actual y por nuestra comunidad, tan rica en su diversidad como en su fragilidad, que expresa la presencia de la gracia en nuestra vida. A vivir en estos días esta experiencia “tan fuerte” de vida fraternal, dejamos Gubbio con “un lobo interior” que vive con más confianza y serenidad. Acaso no es signo de vida espiritual verdadera: que San Francesco pacifique y convierta “ese lobo que todos llevamos dentro”?. Sabemos que este lobo puede tener cien vidas y por eso habrá que recomenzar siempre de nuevo”. El obispo de Foligno al visitarnos, nos ha recordado que “estar atentos a la vida interior es la primera actividad apostólica”. En la amistad, la fe y la esperanza con cada uno de vosotros, Los Hermanos del Capitulo de Gubbio 2009. |